¿Es necesario calibrar un termómetro infrarrojo?

Publicado: 2026-03-14 Editor: Amy
Última actualización: 2026-08-23 Tiempo de lectura: 360 s
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Introducción

Los termómetros infrarrojos calculan la temperatura detectando la radiación infrarroja emitida por la superficie de un objeto. Permiten realizar mediciones rápidas y sin contacto y se utilizan ampliamente en mantenimiento industrial, climatización, inspección de procesos y comprobaciones generales de temperatura.

Con el tiempo, el detector infrarrojo, el sistema óptico, los circuitos de compensación térmica y determinados componentes electrónicos pueden experimentar variaciones en su rendimiento.

Por ello, la necesidad de calibración depende de la aplicación, la precisión requerida, las condiciones de trabajo y los requisitos de gestión de los equipos de medición.


Puntos clave

● Un termómetro infrarrojo no necesita calibrarse después de cada uso, aunque puede experimentar deriva con el tiempo.
● Las aplicaciones de control de procesos, control de calidad o trazabilidad de mediciones pueden requerir un programa de calibración definido.
● Después de una caída, un impacto importante, cambios ambientales significativos o lecturas persistentemente anómalas, conviene verificar su funcionamiento.
● La calibración profesional suele realizarse utilizando una fuente de cuerpo negro estable con temperatura y características radiométricas conocidas.
● La calibración no corrige todos los errores de medición. La emisividad, la distancia, el tamaño del objetivo, el estado de la superficie y el entorno también influyen.
● No existe un intervalo de calibración universal. Debe definirse según el uso, el entorno, la precisión requerida y el historial de calibración.


¿Es necesario calibrar un termómetro infrarrojo?

Sí, aunque esto no significa que todos los termómetros infrarrojos deban calibrarse con frecuencia.

Normalmente, estos instrumentos se ajustan y verifican durante su fabricación y pueden utilizarse directamente dentro de las condiciones especificadas. Sin embargo, con el paso del tiempo pueden producirse pequeñas variaciones en el detector infrarrojo, la compensación térmica, el sistema óptico o los componentes electrónicos.

Para inspecciones rutinarias de equipos, mantenimiento HVAC o comprobaciones generales de temperatura, una calibración profesional frecuente no suele ser necesaria si el instrumento mantiene un funcionamiento estable.

En cambio, en control de producción, ensayos de laboratorio, control de calidad y otras aplicaciones con mayores requisitos de precisión, resulta conveniente establecer un programa de calibración.


¿Por qué puede ser necesaria la calibración después de un tiempo de uso?

Un termómetro infrarrojo incorpora varios elementos que intervienen directamente en la medición: detector infrarrojo, sistema óptico, sensor de temperatura ambiente y electrónica de procesamiento de señal.

Entre las causas habituales de deriva se encuentran:

● Deriva progresiva del detector infrarrojo;
● Exposición prolongada a temperaturas muy altas o muy bajas;
● Cambios frecuentes o rápidos de temperatura ambiente;
● Caídas, golpes o impactos mecánicos;
● Suciedad, envejecimiento o daños en el sistema óptico;
● Cambios en la compensación interna de temperatura;
● Deriva gradual de componentes electrónicos;
● Puesta en servicio después de un periodo prolongado de almacenamiento.

Estos cambios no siempre producen inmediatamente un error evidente. En aplicaciones exigentes, una verificación periódica permite detectar variaciones antes de que afecten a mediciones importantes.


¿Cuándo se recomienda realizar una calibración?

No es necesario esperar a que el instrumento presente un fallo evidente.

Conviene realizar una calibración o una verificación del rendimiento cuando:

● Se ha alcanzado el intervalo de calibración establecido;
● Las lecturas difieren de forma continua de las de un instrumento de referencia fiable;
● Se observa una deriva anormal al medir repetidamente un objetivo estable;
● El instrumento ha sufrido una caída o un impacto importante;
● Se ha utilizado durante largos periodos en ambientes calientes, húmedos, con polvo o especialmente exigentes;
● Se ha reparado o se han sustituido componentes internos importantes;
● Vuelve a utilizarse para mediciones críticas después de un largo periodo de almacenamiento;
● Las mediciones requieren documentación o trazabilidad.

Si las lecturas anómalas se deben a polvo, aceite, humedad o condensación en la lente, primero debe limpiarse correctamente el sistema óptico.


¿Cómo se calibra un termómetro infrarrojo?

La calibración profesional suele realizarse con una fuente estable de cuerpo negro, y no simplemente comparando el instrumento con un termómetro de contacto convencional.

El proceso habitual incluye:

● Ajustar la fuente de cuerpo negro a una temperatura determinada y esperar a que se estabilice;
● Configurar la emisividad y los demás parámetros necesarios en el termómetro infrarrojo;
● Situar el instrumento a la distancia y al ángulo especificados, asegurando que el área de medición quede completamente dentro de la superficie efectiva del cuerpo negro;
● Registrar la lectura del termómetro infrarrojo y la temperatura de referencia;
● Repetir la medición en uno o varios puntos de temperatura;
● Calcular la desviación de cada punto y compararla con la precisión especificada del instrumento;
● Si el equipo admite ajuste y es necesario, modificar sus parámetros internos y verificarlo nuevamente.

En termómetros con un rango amplio de temperatura, comprobar un solo punto normalmente no es suficiente. Por ello, una calibración profesional suele realizarse en varios puntos representativos.


¿Calibración y ajuste son lo mismo?

No exactamente.

La calibración sirve principalmente para determinar la diferencia entre la lectura del termómetro infrarrojo y un valor de referencia fiable en condiciones definidas.

Si la desviación supera el límite permitido y el instrumento admite corrección, pueden modificarse posteriormente sus parámetros internos. Este proceso se denomina ajuste.

Por tanto, un termómetro infrarrojo puede calibrarse sin necesidad de realizar ningún ajuste si los resultados ya se encuentran dentro de las especificaciones.


¿Cada cuánto tiempo debe calibrarse un termómetro infrarrojo?

No existe un intervalo único aplicable a todos los termómetros infrarrojos.

La frecuencia debe determinarse según la aplicación, la intensidad de uso, las condiciones ambientales, la precisión requerida y el historial de calibración.

Conviene tener en cuenta:

● Si el instrumento se utiliza a diario o solo ocasionalmente;
● Si trabaja en ambientes exigentes o muy variables;
● Si el resultado influye directamente en la calidad del producto o en el control del proceso;
● El nivel de precisión requerido;
● La estabilidad observada en calibraciones anteriores;
● Los requisitos internos del sistema de calidad o de gestión de instrumentos.

Si los resultados históricos muestran una buena estabilidad, el intervalo puede revisarse de acuerdo con la política interna de gestión de equipos de medición. Si aparece deriva de forma repetida, puede ser conveniente reducirlo.


¿Una lectura incorrecta significa siempre que hay que recalibrar?

No.

Antes de asumir que el instrumento ha perdido su calibración, deben comprobarse las condiciones de medición. Muchos problemas aparentes de precisión son consecuencia del método de uso.

Entre los factores más habituales se encuentran:

Emisividad incorrecta: distintos materiales presentan diferentes propiedades de emisión infrarroja.
Distancia excesiva: debido a la relación D:S, el área de medición aumenta a medida que crece la distancia.
Objetivo demasiado pequeño: si no cubre completamente el área de medición, la radiación del fondo puede influir en la lectura.
Superficies muy reflectantes: los metales brillantes de baja emisividad pueden reflejar la radiación térmica del entorno.
Óptica contaminada: polvo, aceite, humedad o condensación pueden reducir la energía infrarroja que llega al detector.
Cambios rápidos de temperatura ambiente: el instrumento puede necesitar tiempo para alcanzar el equilibrio térmico.
Medición a través de vidrio: un termómetro infrarrojo convencional normalmente mide la temperatura de la superficie del vidrio, no la del objeto situado detrás.

Estos factores deben revisarse antes de decidir que es necesaria una recalibración profesional.


¿Puede comprobarse la precisión de forma sencilla?

Es posible realizar una comprobación básica, aunque no sustituye a una calibración profesional.

Puede medirse repetidamente un objetivo estable con una emisividad relativamente alta y comparar los resultados con los de un instrumento de referencia conocido y estable.

Este método permite detectar anomalías evidentes, pero no proporciona una determinación formal del error o de la incertidumbre de medición.

Cuando se requieran resultados documentados o trazabilidad metrológica, debe utilizarse un equipo de calibración de cuerpo negro adecuado o recurrir a un laboratorio competente.


¿Cómo reducir la deriva de la medición?

Un uso y mantenimiento adecuados pueden reducir el riesgo de deriva anormal.

● Evitar caídas, impactos fuertes y vibraciones;
● No almacenar el instrumento durante largos periodos fuera de las condiciones de temperatura y humedad especificadas;
● Mantener limpia la óptica infrarroja y evitar el contacto con objetos duros o abrasivos;
● Después de un cambio importante de ambiente, esperar a que el instrumento se estabilice térmicamente antes de realizar mediciones de precisión;
● Utilizar una emisividad, distancia de medición y tamaño de objetivo adecuados;
● Mantener registros de uso y calibración de los instrumentos importantes;
● Si las lecturas permanecen anómalas, no utilizar el instrumento para decisiones críticas hasta verificar su rendimiento.


FAQ

¿Un termómetro infrarrojo nuevo necesita calibrarse inmediatamente?
Normalmente no. Un instrumento correctamente fabricado suele ajustarse y verificarse antes de salir de fábrica.

¿Es obligatorio calibrar un termómetro infrarrojo cada año?
No necesariamente. La frecuencia depende de la aplicación, el uso, las condiciones ambientales, la precisión requerida, el historial del equipo y los procedimientos internos.

¿Debe recalibrarse después de una caída?
Si ha sufrido un impacto importante, conviene verificar su funcionamiento. Para mediciones críticas, es recomendable realizar una inspección o calibración profesional.

Si un termómetro infrarrojo y un termopar muestran temperaturas diferentes, ¿significa que el termómetro infrarrojo es impreciso?
No necesariamente. Ambos métodos funcionan de manera diferente. El punto de medición, el contacto térmico, la emisividad, el estado de la superficie y la velocidad de respuesta pueden generar diferencias.

¿Se puede calibrar un termómetro infrarrojo con agua con hielo o agua hirviendo?
Estos métodos no son adecuados para una calibración infrarroja rigurosa. El estado de la superficie del líquido, el vapor, las reflexiones y la emisividad pueden afectar a la lectura. La calibración profesional suele emplear una fuente de cuerpo negro.

¿Un termómetro infrarrojo calibrado mide correctamente cualquier material?
No. La calibración confirma el rendimiento del instrumento en condiciones definidas. En la práctica, la emisividad, el estado de la superficie, el tamaño del objetivo, la distancia y las condiciones ambientales siguen influyendo en la lectura.


Conclusión

Los termómetros infrarrojos pueden necesitar calibración, pero la frecuencia adecuada depende de la aplicación. Para comprobaciones rutinarias puede ser suficiente realizar verificaciones periódicas cuando el instrumento mantiene un comportamiento estable. Para control de procesos, control de calidad y aplicaciones que requieren mayor precisión o trazabilidad, resulta más adecuado establecer un programa formal de calibración.

Una lectura anómala no significa automáticamente que el instrumento haya perdido su calibración. Antes de recalibrarlo deben comprobarse la emisividad, la relación D:S, el tamaño del objetivo, el estado de la óptica, las superficies reflectantes y las condiciones ambientales.

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